Fisionomía de un creyente

De lo mejor que he leído últimamente, «Destino de Iscariote», conocido blog de Planet Murcia, presenta una fisionomía de los creyentes en su entrada «Apología de la blasfemia: un nuevo enfoque»:



Los creyentes, como todo parece indicar, creen. A pesar de la vasta cantidad de cosas en las que creer, los creyentes se decantan casi unánimemente por amigos imaginarios, seres superiores intangibles e inaprensibles que dirigen el Cosmos y, por ende, la vida humana. Algunos de ellos incluso gustan proclamarlos miembros de su familia, y los conciben como padres, madres o hermanos. Otros los prefieren en versión consciencia de la naturaleza, o incluso señores de la guerra interestelar.


Continúa...



[...] Al principio se te escapa una risa floja. Je, je, cómo no voy a poder cagarme en dios. Si se te ocurre tener ese desliz en presencia de un creyente, la intensidad de su mirada te convencerá de que en efecto habla en serio. Sal del shock.


Salpicado de consejos esporádicos:



Esto, que evidentemente es una gilipollez, puede resultar muy útil cuando se debate con creyentes. Porque está escrito en su mismo lenguaje, en unos términos que pueden entender perfectamente (cuidado: si dices amigo imaginario y no dios pueden enfadarse) [...]




En fin, que no sé si reirme o llorar... Me parece muy bueno el texto, pero precisamente esta semana tuve una discusión con un par de amigos míos y fue más o menos en estos términos... No sé de dónde han salido tantos creyentes en Murcia...


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