El Enigma Vivaldi

Bajo este nombre se esconde un libro que, por causas que no vienen al caso me estoy leyendo. Sin duda, es de lo peor que me he encontrado, aunque en una futura entrada del _blog_ haré una lista de peñazos que he dejado a medio. Lo curioso del asunto es que hoy leyéndolo me ha picado la curiosidad de ver qué opinaba la gente sobre él. Buscando, me he encontrado con esta opinión cortante de CIAO con la que no puedo estar más de acuerdo. Hace referencia además a las opiniones que se dan en la web de la Casa del Libro sobre El Enigma Vivaldi, y son curiosísimas. La mayoría de las opiniones más elaboradas lo tachan de bastante malo, con lo que estoy de acuerdo. Sin embargo, hay también un gran conjunto de opiniones superfavorables al libro (con cuatro o cinco estrellas) que son todas del mismo tipo: nombres sin apellidos, opiniones planas que no aportan nada, como: «genial, no he podido dejarlo, mejor que el Código Da Vinci». El autor del libro, «Peter Harris» también huele a chamusquina. ¿Será acaso una maniobra de márqueting del siglo XXI por parte de la editorial? Si fuera así sería muy fuerte.

Cortos rodados al revés

Eso es lo que están poniendo en la 2 ahora mismo. Son sorprendentes. Desde un hombre que anda hacia adelante cuando la multitud anda hacia atrás, hasta personas cantando canciones completas hacia atrás, pasando por rodajes donde los diálogos se podían interpretar igual de inicio a fin o de fin a inicio. Increíble. Además, todavía cuentan con el aliciente de que verlos «tal y como se grabaron» puede ser partirte de risa.

Vuelta de Egipto

Vaya, cuánto tiempo hace que no actualizo el weblog. La verdad es que he querido desconectar un poco para empezar el curso con más fuerza, y fruto de esa desconexión fue el viaje a Egipto. No había puesto ninguna foto, y ahora pongo una:

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¿Qué puedo decir de Egipto? El viaje fue genial. Es, sin duda, una experiencia que animo a cualquiera a realizar. Se pueden hacer muchas apreciaciones de Egipto, porque lo primero que uno nota es que el shock es brutal. Muchas cosas son allí muy diferentes de aquí, y uno, aunque se haga a la idea, no se lo puede imaginar así.

Como decía una guía, Egipto es el país de la improvisación. Sorprendentemente, desde que llegamos hasta que nos fuimos, todo parecía que sucedía por casualidad o sin ninguna planificación previa (con lo que uno daba gracias de que todo no se fuera al garete), pero una vez te acostumbras, no hay mayor problema. Los egipcios están contínuamente gritándose unos a otros diciéndose cómo hacer esto o lo otro, desde cómo llevar las maletas en el autobús, cómo separarlas para cada guía (momento en el que uno podría jurar que tiene más miedo a que se pierda que en el mismo vuelo), etc.

La contrapartida la ponen los monumentos. Son sobrecogedores todos ellos; impresionante lo avanzados que estaban, y sobre todo, por encima de todos, aunque no sé si será un tópico, las pirámides. Sin duda es lo más grandioso que he visto.

Lo avanzado de la civilización egípcia choca con el estado atrasado en el que está el país. Mientras los jóvenes adinerados de la capital (El Cairo) llevan móviles de última generación, la mayoría de las calles no están asfaltadas y almacenan basura sin ningún concierto. Las que están asfaltadas, imponentes calles de las que se diría que albergan 5 carriles o así, ya que ninguna calle lleva dibujadas marcas viales, son utilizadas por conductores que han aprendido a conducir en los coches de choque. Los propios coches no son mucho mejores que los coches de choque. Coches de los años 70 en un estado en el que no pasarían la ITV ni de lejos (de hecho otro elemento del paisaje de El Cairo son los coches apartados por fallos mecánicos) pasan los unos entre los otros como por arte de magia y sin seguir ningún camino recto ni que se lo parezca, abriéndose paso a pitidos, sí, a pitidos contínuos y constantes que hacen de esa ciudad la más ruidosa del mundo, seguramente.

Por si faltaba algo, no hay pasos de peatones, y no quiero decir el respeto que se les hace a los pocos semáforos que hay en una ciudad de 18 millones de habitantes en la que circular es un caos: los peatones cruzan entre los coches jugándose la vida, como tuvimos que hacer en unas cuantas ocasiones.

Pero que no parezca que uno no se siente agusto. Una vez que uno acepta que ese es el _statu quo_, uno se siente aceptado en una ciudad que está acostumbrada al turismo. Las gentes son agradables, aunque el ambiente puede parecer agobiante. No sólo los coches, el ruido, la polución y la suciedad, sino que en cualquier tienda, comprar hasta una botella de agua puede ser una aventura de regateo. Pero como digo, uno se siente a gusto. Se pueden encontrar sitios donde comer buena comida muy barata, y uno nunca se aburre allí.

Hay muchas cosas que se pueden comentar, y que quizá vaya introduciendo en siguientes entradas, pero por ahora no quiero aburrir mucho. Sólo reiteraré que es una experiencia que todo el mundo debería tener.

Libro de programación de GNOME, versión 0.0.3

Estoy muy contento de haber contribuido con este libro, aunque no tengo mucho tiempo para dedicarle. El anuncio, en barrapunto.

Egipto

Por fin voy a hacer algo provechoso este verano. Un viaje a Egipto. :) Con Julià Tours, en concreto el Mikerinos II. Ir a Egipto, sobre todo en agosto, y saliendo el 15, como vamos a hacer nosotros, es bastante arriesgado, pero hemos tomado todas las precauciones, en cuanto a ropa, medicinas varias (sobre todo para los posibles problemas intestinales, suero, etc.), repelente de mosquitos, etc. El tour empieza en Luxor, con un crucero por el Nilo hasta Aswan, después vuelo a El Cairo y estancia de tres días. Prometo contar puntualmente las peripecias del viaje y poner fotos, sobre todo porque veo que aunque hemos buscado mucho por Internet para saber qué cosas esperar, llevar, comprar, hacer, etc. estoy seguro de que nos encontraremos con cosillas, que si las pongo aquí, podrán servir para hacerse una idea al posible futuro visitante.

En princpio, tenemos el hotel Ramsés Hilton, e iremos en el barco Queen Nefer.

Así que el weblog quedará un poco inactivo (al menos por mi parte), pero estaría bien que alguien que tenga la experiencia de un viaje parecido nos de consejos :) Por ahora, me quedo con unas palabras que aparecen en la guía «Lonely Planet» que hemos comprado:

Desde los tiempos de Mark Twain (que visitó la zona en 1866) e incluso antes, los turistas en las pirámides han tenido que «sufrir una tortura que ninguna pluma puede describir, provocada por el deseo hambriento de propina que brilla en los ojos de los árabes».